Esta leyenda tiene origen en un hospital de Morelia, Michoacán en México. Es un hospital que actualmente esta activo pero que en las profundidades de sus pasillos, salas y cuartos envuelven innumerables apariciones y presencias sobrenaturales que muy pocos las han vivido en carne propia, especialmente el vigilante del edificio quien es el que sabe con certeza las cosas extrañas que suceden dentro del hospital cuando prácticamente no hay ninguna persona rondando en el interior.
